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Intervención educativa

 
¿A quién va dirigida?

Lo que pensamos, sentimos, las sensaciones físicas que notamos y las situaciones que vivimos, a veces por diferentes circunstancias nos resultan desagradables, difíciles, generando malestar y limitando nuestra vida. Aprende a través de herramientas eficaces una forma diferente de lidiar con esos pensamientos y emociones que más limitan tu día a día.

El lenguaje es la clave y cómo nos relacionamos con él en nuestro contexto.

Intervención en:
  • Dificultades en lectura y escritura y /o habilidades numéricas.
  • Problemas de comprensión lectora.
  • Falta de atención.
  • Dificultades en la planificación y ejecución de actividades académicas.
  • Dificultades en el lenguaje (expresión, vocabulario reducido y comprensión).
  • Ausencia en el seguimiento de instrucciones.
  • Rutinas e inflexibilidad comportamental.
  • Problemas en el sueño.
  • Dificultades en la alimentación.
  • Habilidades de autonomía personal.
  • Comportamiento disruptivo. Agresividad. Falta de autocontrol.
  • Juego inadecuado / restringido.
  • Interés reducido para relacionarse con otros. Interacción social.

Destinada a niños y adolescentes que presentan dificultades en el aprendizaje en cualquier área del desarrollo y que obstaculiza el desarrollo funcional en su contexto.

¿Por dónde empezamos?

Evaluación

El objetivo inicial es realizar una evaluación funcional, centrada en analizar las condiciones actuales del posible problema/dificultad. Se atiende a niños/adolescentes sin que necesariamente cuenten con un diagnóstico clásico.

La evaluación consiste en una primera entrevista a  los padres/docentes que permite conocer las circunstancias particulares de la dificultad y/o problema que presenta el niño, así como la motivación que lleva al adulto a realizar la consulta.

En la siguiente sesión se realiza una observación del comportamiento del niño de manera individual y /o con los padres o profesor, que permite inicialmente evaluar algunas capacidades / habilidades que forman parte del repertorio del niño y otras que están ausentes y es necesario enseñar. Esta sesión se lleva a cabo en la consulta o si lo precisa, en el entorno natural del niño como la casa, el colegio u otro contexto.

Posteriormente, se informa a la familia y se hace una propuesta donde se plantean y acuerdan los objetivos de la intervención.

 

¿En qué consiste la intervención?

El objetivo es intervenir sobre las dificultades que el niño  muestra atendiendo a sus necesidades y las de su familia, de forma personalizada.

Se aplican tácticas y estrategias de intervención basadas en la evidencia científica. La intención no es aplicar un programa de enseñanza preestablecido en función de la etiqueta diagnóstica, sea del tipo que sea (ej., retraso en el desarrollo, autismo ,TDAH, dislexia, altas capacidades, trastorno específico del lenguaje, agresividad, timidez, impulsividad, ansiedad, fobia…).

Tras una evaluación más detallada se diseña un programa de enseñanza con objetivos concretos individualizados que van cambiando a medida que se produce aprendizaje en las habilidades del niño y/o del adulto en interacción con el niño. Las sesiones son individuales y también de forma coordinada se trabaja con el adulto interesado en la intervención.

 

Intervención con la familia

Para que una habilidad se aprenda en diferentes situaciones es importante que los adultos que rodeamos al niño propiciemos las condiciones favorables para el cambio.

Se le enseña a los padres a generar las condiciones motivacionales y potenciar oportunidades de aprendizaje  en situaciones naturales del día a día que favorezcan el desarrollo de las habilidades del niño. Es fundamental su colaboración para el mantenimiento y generalización de los distintos aprendizajes.

 

Intervención en el centexto escolar

  1. Consulta, asesoramiento y enseñanza directa a profesionales que intervienen directamente con el niño en distintos ámbitos. Es fundamental trabajar de manera coordinada con los diferentes profesionales que trabajan otras habilidades con el niño como puede ser fisioterapeuta, logopeda, academia…
  2. Si la intervención lo requiere y es viable en el centro educativo del niño, se  atiende al alumno directamente en el entorno escolar como figura “sombra”,  Se refiere a un profesional formado  que brinda apoyo directo a un alumno con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) dentro del aula. Esta figura de ayuda sombra acompaña al estudiante con NEAE durante parte o la totalidad de su jornada escolar, ofreciendo apoyo académico, que puede suponer la colaboración con el docente para la adaptación de materiales educativos que se ajusten a las necesidades específicas del niño, aplicar estrategias de enseñanza que favorezcan al aprendizaje de los objetivos curriculares, generar oportunidades para la participación e interacción con sus iguales  en actividades sociales y recreativas y desarrollo de habilidades de  autonomía. Se lleva a cabo a través de una evaluación continuada que permite ajustar las estrategias de enseñanza a las necesidades del alumno en ese contexto según sea necesario. La presencia de una figura de sombra en el entorno escolar puede ser beneficiosa para facilitar la participación y el éxito académico y social de los estudiantes con NEAE, siempre que se implemente de manera cuidadosa y coordinada con el equipo educativo. La colaboración abierta y efectiva con el profesorado y otros profesionales de apoyo es fundamental para garantizar una atención integral y coordinada.
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